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Un problema estructural

[Artículo publicado en ABC el 11 de enero de 2017]

La información realizada por ABC sobre la evolución de los contratos temporales creados en España, que revela que la media de estos contratos es del 92,5% desde 1985, ha sido toda una aportación al conocimiento general de la clase política (gobierno y oposición) empresarios, directivos, dirigentes sindicales, empleados y analistas. Deseo destacar que el estudio cubre un periodo muy importante de nuestra democracia –desde 1985 a 2016–, es decir, treinta y un años. De ellos, diecinueve fueron de gobiernos socialistas y doce de gobiernos populares. Si comparamos la tasa de contratación temporal de 1985, el 91,24%, con la de 2016, el 92,8%, vemos que solo aumentó un 1,56%. Todos estos datos muestran, si se examina toda la serie y sus oscilaciones, que estamos ante un problema estructural de la economía española y no frente a una consecuencia de la reforma laboral. Sin ella, y lo repetiré siempre, habrían desaparecido miles de empresas.

Borja Prado, presidente de Endesa, una gran multinacional italiana, ha resumido en cuatro palabras su análisis de la situación económica: «El Gobierno genera confianza». España ha cerrado 2016 con un soberbio crecimiento del 3,2% y los inversores extranjeros poseen más del 40% de la capitalización de su Bolsa de Valores. Son cifras muy significativas y que admiten pocas dudas de lo que opinan los inversores extranjeros.

El expresidente Aznar ha vuelto a criticar, suavemente es cierto, al presidente Rajoy y su gobierno. ¡Qué difícil es irse de los cargos con elegancia! Afortunadamente nadie con autoridad en el PP ha tenido la tentación de recordar a Aznar alguno de sus nombramientos políticos y económicos, éticamente muy mejorables. ¿Puede quejarse el expresidente de la acogida que le dio la comunidad empresarial internacional?

Mercedes Benz se coloca primera en el ránking de las marcas «premium» de automóviles con 2,08 millones de matriculaciones, creciendo un 11,3% en la aldea global. Aparte de contar con una indiscutible calidad y promocionar nuevos diseños, sus automóviles envejecen admirablemente. Muchos usuarios, yo entre ellos, los conservan muchos años.

La banca italiana afronta un gran problema: cómo explicar las importantes cifras (solo iniciales) de apoyo al banco más antiguo del mundo, el Monte dei Paschi, ahora cuando hace solo doce meses el primer ministro Renzi defendía su solvencia e invitaba a participar en él. Me preocupa Italia por su entrada en deflación y su importante deuda pública, más de un 135% del PIB.

La ola de frío que azota a muchos países de Europa nos muestra esas imágenes insufribles de colas de los refugiados esperando su única comida caliente en campos absolutamente inapropiados para albergarlos. ¿No podemos hacer algo? ¿Bruselas permanecerá sin respuesta?